La Vita Random

La bella vita abbastanza bella da essere vita – Jovanotti

Köln 17: Despedidas

Deja un comentario

Uno nunca sabe cuando será la última vez que puedas dar un abrazo, que puedas ver la sonrisa de una persona, que puedas decirle te quiero. Si yo hubiera sabido que me tendría que cuando me despedí de mi papá para venir a Alemania sería la última vez que podría hacerlo en vida probablemente no hubiera venido. Pero es precisamente esa ignorancia la que nos ayuda a tomar decisiones basadas en “deseos egoístas” y que ayudan a tomar el rumbo individual de  nuestra vida.

20140626-094844-a.m.-35324626.jpg

Si bien despedirse nunca es fácil creo que lo más difícil es enfrentarte a lo que sigue. Después de que el mundo te ha acompañado en tu dolor inicial ahora queda reintegrarte a la vida “normal” sin tanta empatía. No es que la gente no quiera entenderte, es que pocos en realidad pueden hacerlo. Tal vez tampoco se los permites. Ahora te enfrentas a todo con una sensación de vacío y falta de protección. Aunque mi papá nunca fue de los que me defendió de todo a capa y espada siempre fue la persona que más me consentía, que todavía me veía como una niña pequeña y  en especial mi compañía. Precisamente por eso me siento fuera de mi lugar en el universo.

No se si sean los miles de kilómetros de distancia o tener que acostumbrarme a distintos horarios en tan poco tiempo, no se si sea la falta de coherencia de mi parte por querer pretender que puedo volver a mis actividades normales sin problema en una semana, no se si solamente necesito tiempo o si necesito forzarme a recuperarme cuanto antes. Lo cierto es que me siento con una increíble y hasta patética necesidad de recibir cariño como si esto fuera a equiparar el que ya no recibiré de mi papá.

No soy ni la primera persona ni la última que pierde a su papá, tampoco la única que se tiene que enfrentar a momentos difíciles lejos de casa y mucho menos la primera que enfrenta problemas y se siente en soledad. Se que el resto del mundo no se detiene por esto, pero por unos momentos, aunque sea un poquito, quisiera poder tomarme una pausa o de manera más honesta…mandar todo a la chingada. Yo se que lo más adecuado para él era lo que sucedió, también era lo más justo. Yo se que tuvo una vida con muchas satisfacciones y que hay que dejar ir y sentirse tranquilo. Que es un proceso por el que todos vamos a pasar. Pero aunque eso me duele, no se equipara a la nostalgia de aquellos momentos que ya no viviremos y a la angustia que me provoca no darme ese tiempo para sentirme triste,  asumirlo por completo, descansar y recuperar fuerzas.

 

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s